pinche-trujillo
  Donde plasmar lo inmortal, o las paradojas del subconciente. Serenidad entre lo Bueno y lo malo Los Reblogs hablan por simismo de cada individuo 
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"Tener esa delicada RISA que se escucha a 4 cuadras."
(via murallamuerta)
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"Uno sabe que ha llegado, cuando siente que pudiendo haber seguido, prefiere quedarse."
ideasviajando (M. Sierra Villanueva)
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nymphoninjas:
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melisica:

(by letsgetlostjustfortonight)
No quiero que cambie la luz
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"Me pregunto si haces el amor como escribes, ¿tus dedos rimarán al recorrer mi espalda? ¿plantarás un misterio en mi nuca? ¿florecerás una metáfora en mi entrepierna? ¿cuántos besos caben en tus estrofas? Porque me gustaría leer tu poesía estando debajo de tu piel."
Concupiscencia oral, Denise Márquez (via denisesoyletras)
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¡Matenme!

El día que muera ese niño que disfruta de los videojuegos, que se pierde entre susurros de libros; el dia que muera ese que sueña con películas y fantasea con las caricias de una historia. El dia que muera ese niño que anhela surcar la piel del universo, besar los labios de una estrella; ese que se enamora de actrices y escribe cartas a amores imposibles. El día que muera ese que vuela con los suspiros del viento, ese que escribe con los dedos del océano.

El dia que su existencia se extinga, ¡matenme!… Se los suplico, el dia que muera este loco amante de la luna no quedara nada mas que un adulto sin sentido ni sueños; jalen el gatillo y no fallen. Matenme el dia que muera este habitante lunar.

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Matenme — Cadarari (via cadarari)
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Que maravilloso sería, poder encontrar a alguien con quien especialmente compartir y pasar la vida entera. Que maravilloso es que dos almas se encuentren entre los infinitos azares de este mundo y terminen fundiéndose, gustándose, deseándose mutuamente. Y con ello, conocer las virtudes y las advertencias amenazadoras del juego llamado amor. Pero, a todo esto, quisiera contarte algo Enriqueta. Hace unos días, un viejo amigo, Eugène Beaumont, me contaba su historia, no quisiera contarte todo con demasiados detalles, así que trataré de ser breve.

Él estaba triste.

El desamparo le corría cristalino por su mejilla, pero no perdía el porte, sentados los dos frente a la barra del bar “Le cadre de vie”, comenzó por lo siguiente:


«Es Eléonore. Todo estaba perfecto, hasta hace 2 semanas cuando…»

¿Te das cuenta Enriqueta? ¿Puedes notar que algo no encaja? Si hay algo en lo que desconfío es en la armonía del calificativo “Perfecto” y de la preposición “Hasta”, ambas cosas son contrarias, se anulan. Sin ir más lejos, Eugène me relató que su relación había dado un giro inesperado, ciñendo a barlovento, tan rápido que sólo le alcanzó el tiempo preciso para pestañear pero no lo suficiente para desear que nada de eso estuviese pasando.

Pero pasó.


Platicamos por horas, los tarros de cerveza se acumulaban, el manto cálido compuesto de tonalidades naranja y carmesí cubrían el cielo de esa tarde. Dejé que él siguiera hablando, no lo interrumpí, la barra de aquel bar se transformó para dar lugar a un confesionario. Me habló del tiempo que duró su relación, de lo felices que eran juntos, de cuánto la amaba. Me hablaba de que temblaba las primeras veces que llegó a encontrarla en la plaza de Los Cristales, en cómo su cuerpo se convertía en el epicentro de un terremoto de 8° en escala de Richter, de cómo flaqueaba su respiración y le faltaba el aliento, se le aceleraba el pulso, de los altibajos emocionales y los sudores fríos, si eso no era amor, entonces él podría estar seguro que estaba muy enfermo.
Me saltearé (como ya había dicho) los detalles de ese infortunio, pero sí me alcanza la libertad junto con el tiempo, para dar mi opinión. Volví a repetir con voz pausada su entrada inicial: «…todo estaba perfecto, hasta hace 2 semanas cuando…». Y le dije:


— Amigo, necesito entender algo tan complejo como eso que me habéis dicho. ¿Te das cuenta de la laguna que hay en medio de ese verso? Me es imposible imaginar que su relación haya terminado de pronto y sin avisar como si ésta contara con el atributo de la evaporación, vil cuesta abajo, al precipicio, sin preguntar, sin opiniones. Pero lo que más me cuesta creer amigo, es justo el tiempo que le has asignado al inicio del problema. Todo lo que más me confunde son las 2 semanas que me mencionas. Te cuento que, siendo joven, tuve una relación y unos síntomas como los que tú me has descrito, y está demás decir, que aquello también tuvo un final desafortunado. Esa fiebre que cubre la cabeza, que cala y roe los huesos, que te abre los adentros y que te hace gritar de locura, esa fiebre, vil enfermedad o magnifico remedio, llamado amor; quizá sea la causa principal de que, ni tú ahora, ni yo en su momento, nos pudiésemos darnos cuenta de muchas cosas. Nunca me habías contado en el pasado sobre problemas con Eléonore. Ambos sabemos que las “relaciones intermitentes” no duran mucho, pero hasta donde me lo has permitido saber en todo este tiempo, ustedes dos no tenían problemas, lo que, de entrada, puede hacerme pensar que Todo efectivamente iba Perfecto o que, Vos veías Todo Perfecto. Y es ahí, donde a veces las señales alarmantes pasan justo enfrente de nosotros, mientras que, nosotros estamos demasiado ocupados amando.
Te conozco, sé lo leal que eres, sé de tu espíritu de sacrificio, de tu fuerza, coraje y lucha constante, pero ¿Qué hay de ella y de su historia? Me contaste de lo que Eléonore hizo y dijo, pero yo no creo que lo haya pensado en 2 días, re pensado en 3 más y llevado a cabo justo hace 2 semanas, por eso pregunto por su historia, desde amores incompletos hasta amores frustrados de esos que nunca se llevaron a cabo. Y te lo pregunto porque yo … yo no conocía la historia de Esther. Sí, ella se llamaba Esther.

De las muchas cosas interesantes que he aprendido a lo largo de mi vida es que confundimos demasiadas cosas con el amor.

Por mucho que Esther y yo nos dijimos alguna vez que nos amábamos, no sirvió para evitar lo que, sin avisar ni tocar la puerta, fue inevitable. Tiempo después lo pensé, y lo pensé, fueron muchas veces, 100, 207, no sé, pero pensé mucho, y me bastó, para al final poder entender que las señales siempre estuvieron ahí. Sólo que yo, no las pude ver. O no quise, no sé.


Desearía saber qué decir, darte un discurso de esos motivadores y de superación con aires de experto y conocedor, quisiera tener las palabras correctas y gesticular de la mejor forma, pero no las tengo, no sé realmente qué decir.
Lo único que puedo atreverme a proferir es lo que yo hice, desahogarme. No podía permitirme cargar con ello sobre mis hombros, me desahogué cuantas veces lo necesité, no me guardé nada para mí. Preferí buscar mantener mi mente ocupada, porque el recuerdo me hundiría quizá en tristeza, y la tristeza me daría coraje, y no podía permitirme estar enojado todo el tiempo. No me alejé de nada, al contrario de lo que muchos me aconsejaron, yo sólo acepté lo que pasó, y busqué la forma de cambiarlo a mi beneficio, me puse de pie, y seguí. No hay nada peor que malgastar tiempo y energías sintiéndose mal consigo mismo, tiempo y energía que podría utilizar en otras cosas. ¿Cómo decirle lo que quizá él deseaba escuchar? No lo sé. ¿Cómo hacerle ver que de verdad le deseaba lo mejor? Tampoco lo sé, lo único que pude hacer fue quedarme ahí, frente esta barra de ese Bar de mala fama, olvidado ante los ojos de Dios, y tomarme estas últimas cervezas, estos tragos fríos y amargos con él. Vamos hombre, que aún quedan muchas duras tristezas y muchas grandes alegrías. Sigue de pie, Eugène. Continúa de pie, con la dignidad entera y firme, el final no lleva por nombre Eléonore. Continúa, que mucho te espera en este vaivén del carajo llamado vida.

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Eugéne - Manuel de Noviembre. (via manueldenoviembre)
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"Todos morimos en silencio, el ruido que generen otros por tu muerte depende de la vida que hayas llevado. No hagas ruido, deja sonidos y notas agradables que el resto pueda replicar."
Reflexiones, Christian Guerrero. (via aveliteraria)
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vitacoradelinsomnio:

"Todos necesitamos un nuevo comienzo, yo los he tenido cientos de veces.Me tomo un receso, un descanso de publicar mis escritos, un descanso de dirigir mi vida al lugar equivocado. Un descanso de ir a mil por hora.Un cable a tierra, justo lo que necesitaba, descansar del mal augurio del corazón.Aceptar mis cicatrices y a quien ha sabido convivir con ellas. Dedicarle mi tiempo a quien las conoce de memoria.Soy una mujer llena de defectos, tanto físicos, emocionales e intelectuales, pero puedo coexistir amándolos, yo amo todas mis marcas.He vivido cientos de batallas, cientos de guerras, mis marcas son historias que no cuento, o que a veces narro y festejo en letras.Hoy me doy un descanso del dolor, ya no lo quiero, ya no lo necesito.Adiós a todo aquello, no guardo rencor, no odiaré jamás, sólo aprendo a decir adiós, aprendo a crecer.Sólo diré que gracias a cada una de esas marcas con las que algunos no supieron convivir soy lo que soy.Me despido.Quizás ésta sea la última vez que veas mi rostro.”Clemm Abader
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"Nadie puede cortar una flor sin perturbar una estrella."
(via enundesierto)
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"Después de tanto silencio tenía puñados de versos que tenían que salir, les faltaba tu aire para evitar el ahogo, quizás la oscuridad te había dicho que no habrían mas ideas y detalles para ti. La noche hizo bien su trabajo para dejarme llegar junto a ti, sin que te dieras cuenta para que en tus sueños yo pudiera escribir mis realidades y así desviarnos del camino para llegar a la fantasía, aquel lugar en el que el placer fue universal por donde fuera la entrada y salida de nuestros latidos, pues quería para los dos la vida más utópica dentro de ésta realizada existencia que nos hizo fuertes y estables. Aquellos puñados están hoy junto a ti, respirando tu aroma y hablando de ti a todas horas, me faltaban tus besos para evitar el ahogo."

Thisismikelife

"Sin luces de media tarde"

(via thisismikelife)
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"Sé que te encanta bailar y lo mucho que deseas poder hacerlo conmigo,
es por eso que lamento decepcionarte, mi amor,
mis pasos no tienen ritmo y mi coordinación es peor que la de un niño,
aunque si tú lo decides y me lo permites, podemos bailar al compás del amor, quizá no podré hacerlo tan bien como tú, tendré tropezones y pisaré tus pies en un par de ocasiones,
pero prometo estar siempre contigo,
bailaremos juntos cubiertos por el frío de la lluvia o bajo la luz del sol."
Ricardo G. (via ricardo-gonzale-z)